¡Adopta un perro guía ... 'jubilado'!

La perra guía jubilada Cuca en el comedor de la residencia de ancianos San Blas de Fabero, en León

03/Junio/2015

perros guía

Casi todo el mundo tiene en su retina la imagen de un perro guía acompañando a una persona ciega, trabajando para mejorar la autonomía personal, la seguridad y la capacidad de movimientos de su amo. Pocos sin embargo se preguntan qué ocurre cuando estos animales concluyen su “vida laboral”, que suele ser cuando superan los diez años. Se han ganado una buena jubilación pero, en ocasiones, las personas ciegas –que suelen optar por otro perro- no pueden quedárselo por no contar con espacio para uno o varios perros, por vivir solos o por cualquier otro motivo.

Vuelven entonces a la Escuela del Perro Guía de la ONCE, a la residencia para perros jubilados, donde se abre la opción de la adopción. En muchas ocasiones, son las familias que los han criado como cachorros quienes se ofrecen, pero en otras muchas, surgen iniciativas curiosas que deben ser conocidas.

Cuca es una labradora de pelaje claro que hace ya casi dos años convive con personas mayores en la residencia San Blas de Fabero, en León. Después de trabajar como guía de una persona ciega, esta perra se ha ganado su derecho al descanso pero, no a un descanso más. Cuca es la alegría de esta residencia leonesa, que ha encontrado en la perra una iniciativa de gran interés: convive con trece personas mayores y se ha convertido en el centro de la casa.

Para ella son las caricias y los cariños de todos pero, ella, una perra muy educada y acostumbrada a estar rodeada de personas, da mucho a cambio: compañía, entretenimiento, y un “especial sentimiento con todos”, a juzgar por lo que dice María José Tejera, gerente del centro e impulsora de la idea. “Teníamos claro que esto sólo lo podíamos hacer con un perro muy especial, pero no como una terapia, sino sinténdola como uno más de la familia. Y creemos que se ha conseguido a juzgar por su comportamiento: cuando alguien se aisla en su habitación se acerca a buscarlo”, ha contado en una entrevista al Diario de León.

Los mayores han encontrado en Cuca una actividad más en su día a día. Aseguran los técnicos de la residencia que ha crecido su sentimiento de sentirse acompañados; que aquellos a quienes no apetecía salir, ahora lo hacen. Y hasta han cambiado los roles: mientras antes las personas mayores eran el objetivo de los cuidados, ahora también son ellas quienes se ocupan de cuidarla, peinarla, darle de comer, sacarla a pasear.... Y todo ello ha supuesto mejoras en el bienestar físico de estas personas (pasean con la perra); en la motricidad fina (la peinan o la acarician); e incluso en las aptitudes cognitivas (recuerdan que hay que darla comida o sacarla).

¡Toda una experiencia en torno a nuestra gran protagonista: Cuca, una perra jubilada de la ONCE!

Hay muchos perros guía jubilados iguales esperando que tú seas parte de su nueva etapa de vida.  ¡Anímate, te espera en la FOPG!

Cuca en la residencia San Blas de Fabero (León) – Un repor de CyL TV

 

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