Viajar sin límites, sentir, vivir ...

Jesús Alberto Gil Pardo  Técnico en Braille y promoción de la lectura, novelista, y aventurero empedernido.

20/Septiembre/2018

Ocio y cultura

Soy ciego total desde hace más de treinta años, si bien desde siempre he tenido problemas visuales. Nací en un pequeño pueblo del nordeste soriano y allí experimenté, por primera vez, tal vez por venir de familia de arrieros, la necesidad de salir y descubrir lugares. Bueno, también quise ser arqueólogo para encontrar tesoros perdidos. En un caso y otro, la lectura fue mi aliada. Los colores de mi pueblo de espigas doradas de cereal, rojas amapolas y marrones de tierra se entreveraban, en mi imaginación,  con los atardeceres en Finisterre y las fastuosas rosas de la campiña inglesa.   

Los libros de viajes y aventuras de Stevenson, Defoe o Verne forjaron mi espíritu viajero. Quería ser explorador, protagonizar gestas como las de Marco Polo o los grandes del siglo XIX, llegar a las sabanas africanas, navegar por los mares del sur y perderme entre las inmensidades de China y la India.

Muchos años han pasado desde entonces, pero sigo necesitando saciar la sed de experimentar para sentir, y sentirme vivo. La lectura alimentó el fuego y el viento de la imaginación lo mantiene vivo. Algunos me dicen que no es posible comprender mi pasión viajera siendo ciego. Pero es que, aquellas lecturas y mis vivencias demuestran que viajar es mucho más que ver, viajar es sentir y vivir.

Es mágico tocar las columnas de piedra en el palacio de Diocleciano en Split; escuchar el rumor de las cascadas en Iguazú o el alto Tajo; oler los aromas de las especias en los bazares de Estambul; degustar un rico guiso de bacalao al son de la música de fados en Lisboa; y tantas y tantas otras sensaciones fascinantes.

Viajo para cumplir con mis sueños de aquel niño que leía historias maravillosas, ahora como protagonista que, además, gusta de contarlas. Viajo porque viajando siento sensaciones que me enriquecen y ensanchan mi reducido mundo de sombras.

Pero con el tiempo he aprendido que tan hermoso es visitar los grandes monumentos vieneses con una humeante taza de chocolate en las manos, como pasear por las sendas de mi pueblo, cogido del brazo de mi padre octogenario, mientras me cuenta sus recuerdos de niño o la mili. Y es que lo esencial de todo viaje es lo que uno comparte junto al otro. He viajado solo y también entonces he logrado compartir camino, por las calles de Zamora o la comarca cacereña de la Vera y hacia Santiago de Compostela. Me considero un peregrino que aspira a sembrar ilusión y esperanza, al tiempo que recoge los frutos que tantos otros, antes que yo, sembraron haciendo de la Historia un libro abierto que recorrer con los pies y los sentidos.

Por eso, acaso un día me encuentre contigo o quizá quieras hacerlo en las redes sociales de las que soy asiduo participante. Sea donde fuere... nos vemos para viajar juntos.

  

Jesús Alberto Gil Pardo

Técnico en Braille y promoción de la lectura, novelista, y aventurero empedernido. Con su pasión demuestra que no hay límites para que las personas ciegas puedan cumplir sus deseos, en este caso, en el mundo de los viajes, que él relata en sus redes sociales (Twitter, Facebook, YouTube

Presentación del canal Youtube de Jesús Alberto Gil Pardo 

 

Compartir

¡Déjanos tu comentario!

Inicie sesión o regístrese para comentar