Blogs

RSS
Por Ángel Sánchez Cánovas
Director General de la ONCE
 
Cada año, cuando celebramos la gala ‘Buena Gente ONCE’ para reconocer a nuestros mejores vendedores y vendedoras, me planteo qué cualidades son las que hacen destacar a estos 22 hombres y mujeres tan diversos por edad, circunstancias personales o trayectoria profesional. Son personas con vidas muy diferentes pero que están unidas, sin embargo, por un hilo invisible que se teje en torno a valores como el respeto, la perseverancia, la solidaridad, la ilusión, la unión, la cercanía, el talento o el compromiso.
 
Son los valores ligados indisolublemente a la ONCE y que constituyen la esencia de esta casa desde hace más de 82 años. Y son precisamente nuestros 19.000 vendedores y vendedoras, nuestros centinelas de la ilusión quienes, de una forma más cercana y directa, trasladan estos valores a la ciudadanía. Lo hacen cada día en las calles y plazas de los pueblos y ciudades de España, repartiendo ilusión y recogiendo solidaridad. Ellos son nuestro punto de partida y de llegada, nuestra razón de ser.  
 
2020 fue un año excepcional, muy duro, en el que tuvimos que enfrentarnos a una situación sin precedentes. A mediados de marzo nos vimos obligados a parar las ventas de nuestros productos de lotería responsable y a confinarnos en casa para protegernos de un virus que desgraciadamente ha golpeado a miles de familias, también a la nuestra. Fueron meses de incertidumbre, de enfrentarnos a una realidad que nunca antes habíamos conocido y a la que tuvimos que adaptarnos rápidamente.  
 
El 15 de junio volvimos a salir a reconquistar las calles, a conectarnos de nuevo con nuestros clientes y con la sociedad en general. Y los agentes vendedores lo hicieron con entusiasmo, dedicación y trabajo renovados, demostrando que la valentía no consiste en no tener miedo, sino en superarlo y luchar por un proyecto común. Ese que nos ha guiado a las personas ciegas desde los inicios de la ONCE y al que nunca hemos renunciado: el de ser dueñas de nuestro propio destino. 
 
Por ello, si en cada edición de los premios ‘Mejores Vendedores del Año’ se reconoce a personas luchadoras, entusiastas y entregadas a su trabajo, quizás este año con motivos más evidentes se ha premiado a 22 auténticos héroes y heroínas, ejemplos de lo que es mojar la camiseta, a veces con sudor, otras con lluvia, siempre con la dignidad y la satisfacción del trabajo bien hecho. Estas personas demuestran cada día que vender nuestro cupón y nuestras loterías responsables es mucho más que realizar una venta, algo más trascendente que una simple transacción.  
 
 
Se trata de estar cerca de la gente, de escucharla, de compartir confidencias, consejos, palabras de ánimo. Cuánto tenemos que aprender de la calle, de las personas sencillas que nos encontramos cada día y que siempre han estado ahí, a nuestro lado. Que nos han echado de menos cuando no hemos estado y que nos han recibido con los brazos abiertos cuando hemos vuelto. La sociedad que nunca nos ha fallado y a la que nosotros tampoco queremos fallar.
 
Porque la calle nos permite renovar nuestra ilusión todos los días, haga viento o truene, con frío o calor. Y en estos más de 82 años de historia caben muchos días, tantos como las páginas de este libro llamado Grupo Social ONCE que todas las mañanas seguimos escribiendo.
 
Hacía referencia al inicio de estas líneas a los valores en los que destaca nuestra buena gente ONCE, nuestra gente buena, y me gustaría terminar añadiendo algunos adjetivos más, dedicados a estos 22 trabajadores y trabajadoras reconocidos como los mejores vendedores del año 2020 y que representan a toda nuestra red de agentes de venta.
 
Porque hablamos de personas inimitables, insustituibles e imprescindibles, para quienes la venta es su vida y que a su vez, con su trabajo, dan vida a esta gran familia que es la ONCE.
 
¿Qué más podría pedir un director general de cualquier institución?
Así que GRACIAS por todo, GRACIAS por tanto.
 
Categorias: Juegos ONCE
Hoy les pedimos un esfuerzo de imaginación, que no es mayor del que han realizado unos estudiantes de entre 9 y 10 años. Supongan que viajamos en un tren de cercanías en el que el sonido del traqueteo habitual solo es interrumpido por la información de llegada de cada una de las estaciones, tras la tradicional fanfarria.. tin, ton, tin… En un momento dado, la locución habitual a dos voces dice: Próxima parada…Uso y abuso de la tecnología: correspondencia con… riesgo, ansiedad, insomnio, estrés, irritabilidad, violencia, fracaso escolar, ciberacoso, adicción, conflictos, adicción. Y un rato después: Próxima parada… Buen uso de la tecnología: correspondencia con … información, comunicación, trabajo cooperativo, universal, flexibilidad, inmediatez, cercanía, exito, innovación, conexión...   ¿En cuál se bajan? Parece claro y no se puede explicar de una forma más rotunda.  El buen uso de las tecnologías, especialmente por parte de los menores, conduce a la conexiÓN; el mal uso, nos aboca sin remedio a la adicción.                                                                                                                                                                                                     
Esta idea, convertida en un extraordinario montaje sonoro, pertenece a alumnos de cuarto de primaria, entre 9 y 10 años, del colegio “Villalkor” de Alcorcón que, en apenas un minuto, han sabido resumir de una forma muy gráfica el motivo por el que han sido los ganadores absolutos en su categoría del 37 Concurso Escolar del Grupo Social ONCE entre más de 152.000 alumnos y alumnas de toda España y más de 2.200 docentes participantes.
 
Dale al pause, evita el game overDe nuevo, los estudiantes nos han dado una lección sobre una temática que nos atañe a todos y, especialmente, a los más jóvenes: hacer un uso responsable de las nuevas tecnologías y no un abuso que puede conllevar riesgos y consecuencias no deseadas. Durante todo el curso, han trabajado en las aulas con un lema muy original: “ConexiÓN, AdicciOFF. Esto no es un juego”, y han puesto el dedo en la llaga con sus ideas y sus iniciativas.
 
La conexión es un beneficio enorme para la sociedad en general y para cada uno de los ciudadanos en particular; para los más pequeños, cada vez más acostumbrados a este tipo de soporte educativo, cultural, social; para el teletrabajo, como se ha demostrado en estos tiempos de pandemia que nos toca vivir; para las personas mayores, a quienes las nuevas tecnologías pueden ayudar mucho en su día a día; y para las personas con discapacidad, aquellos que lo tienen un poco más difícil y que claman para que Internet, las tecnologías y todos los desarrollos de la sociedad de la información y la comunicación en la que vivimos no les dejen otra vez fuera. Sería una barrera terrible y muy difícil de superar, al ritmo actual de la innovación y la evolución.
 
Y, ahí, el Concurso Escolar del Grupo Social ONCE, que alcanza su 37 edición, se ha convertido en un estimulador de conciencias, en un formador de futuros sobre temáticas sociales que afectan, y mucho, a la ciudadanía y que, bajo el prisma de los estudiantes encuentran soluciones extraordinarias que bien podrían ser aplicadas por el mundo educativo y/o político. Durante 37 años, más de cinco millones y medio de estudiantes españoles han trabajado con esta realidad atractiva y social del ya histórico y reconocido Concurso Escolar de la ONCE, en forma de prácticas que se incorporan a las aulas con el cariño de los profesores y profesoras que lo hacen posible y que, junto a sus alumnos, consiguen ideas extraordinarias y aprendizajes de vida más allá del currículum.
 
En esta edición, han participado un total de 152.292 estudiantes y 2.219 profesores de 1.684 centros educativos públicos, concertados y privados, desde Primaria hasta Bachillerato, además de Educación Especial y Formación Profesional. Todo un logro y, mejor aún, un gran trabajo de sensibilización que tendrá sus frutos.  Lemas como “la tecnología te puede empujar a progresar pero nunca al vacío”; “Dale al pause, evita el game over”; un nuevo juego de “Pasapalabra” en el que las prácticas adictivas siempre pierden;  o una llamada telefónica que aísla en vez de unir, son ejemplos bien rotundos salidos de las aulas de todos los territorios, de todas las esferas sociales, de todos los niños y niñas que, en estos momentos, se enfrentan a esta realidad, y a quienes tratamos de dotar de capacidades para ganarse el futuro.
 
El mismo futuro que se quieren ganar en Madrid a finales de junio, gracias al buen uso de las tecnologías, más de 285 millones de personas ciegas que mirarán a la capital de España para participar en la Cumbre Mundial de la Ceguera  World Blindness Summit Madrid 2021  (@WBSMadrid2021).  Y sí, gracias al buen uso de las tecnologías, que van a conseguir que nos juntemos en Madrid, al menos de forma virtual, más de 1.500 personas ciegas o relacionadas con el entorno de la discapacidad visual de más de 120 países del mundo, para tratar los temas que nos importan: educación, accesibilidad, autonomía personal, empleo y, como no, tecnologías accesibles. Porque WBSMadrid2021 será un aldabonazo y elevará la voz de los ciegos para recordar que las tecnologías o son accesibles o no son nada, porque pierden la clave para la que nacieron: unir a las personas. Y en Madrid, vamos a unir mucho y a gritar muy alto, tanto como los chicos y chicas en las aulas, conexiÓN, conexiÓN, conexiÓN…para un futuro inclusivo y solidario para todos y todas, a buen seguro, gracias también a la tecnología.

 

Ganadores absolutos del 37CE

 

 

 
Categorias: Educación
Por Asunción Montero
 
La asignación tributaria del IRPF es un importante instrumento de la Política Social del Estado en beneficio de las personas en situación de vulnerabilidad. Cada año, al realizar la declaración de la renta, las personas contribuyentes, tenemos la opción de decidir el destino de una parte de nuestros impuestos que nos han sido retenidos a lo largo del año. En concreto nos permite destinar un 0,7% de la cuota íntegra y esto es muy importante, sin que nos cueste nada. 
 
Al inicio de la pandemia de la COVID19, todo se paró. Sin embargo, gracias a las personas contribuyentes que marcaron la X Solidaria, las ONG se pusieron en marcha, aún más, para asistir a millones de personas que lo necesitaron. Cuando el riesgo de exclusión se multiplicó en nuestra sociedad, la acción por parte de las ONG también. Pero, desgraciadamente en 2021 la pandemia y la crisis continúan. Ante esta situación, una de las cosas que podemos hacer al realizar la declaración de la renta, es marcar la casilla 106 “Actividades de Interés Social” y ayudar así a millones de personas, porque como dice nuestro hashtag de este año, #ConTuXAvanzamos
 
Gracias a este sencillo gesto de marcar la casilla de la “X Solidaria” se pueden financiar programas que van dirigidos a las personas mayores, a las personas con discapacidad, a jóvenes, a mujeres, a las familias y a las personas migrantes, entre otros muchos. Son programas que, todos los años, atienden diferentes realidades concretas como puede ser la asistencia y el apoyo a personas mayores en centros de día o en sus domicilios; la ayuda a personas con discapacidad física, intelectual, así como a sus familias. 
 
Desde que la Plataforma inició en 2002 esta campaña de sensibilización, hemos pasado de 6.887.666 declarantes que marcaban esta casilla a 11.527.920 en 2020. En este sentido, es importante que las personas que marcan exclusivamente la casilla de la Iglesia sepan que si además marcasen la casilla de Actividades de Interés Social estarían favoreciendo el desarrollo de proyectos sociales de ONG vinculadas a la Iglesia Católica que también gestionan proyectos en el marco de la convocatoria de subvenciones del IRPF.
 
Sin embargo, cuando la persona contribuyente deja la casilla en blanco el Gobierno destina este dinero a los Presupuestos Generales del Estado y las personas contribuyentes pierden la oportunidad de decidir libremente sobre el destino de ese 0,7% de sus impuestos y con ello, la posibilidad de apoyar proyectos sociales que ayudan a personas que lo necesitan. 
 
Ahora lo fundamental es concienciar a la ciudadanía de que marcar la casilla “X Solidaria” es un gesto de compromiso y solidaridad con sus conciudadanas y conciudadanas que no cuesta nada, pero sí tiene un impacto directo en la vida de millones de personas que necesitan apoyo.
 
Porque con tu X, avanzamos. 
Categorias: Institucional
La Corporación MONDRAGON y el Grupo Social ONCE hemos firmado un acuerdo de colaboración para darle un fuerte impulso a los conceptos de economía social y economía circular, en los que somos líderes, y propugnar la formación, el empleo y las tecnologías accesibles para nuestros 140.000 trabajadores, en especial las personas con discapacidad.  
 
Porque cada persona escribe su propia historia y, con ella, contribuye a la realidad global, al relato conjunto de la ciudadanía. De igual modo, actuamos dos grandes marcas cuya esencia es generar oportunidades de vida; dos grandes grupos que emplean en España a 140.000 personas, que miran al futuro con criterios de sostenibilidad, accesibilidad universal y liderazgo de la economía social; que centran su estrategia de presente y de futuro en líneas de trabajo como el cuidado de mayores y de personas con discapacidad; el diseño de ciudades amables para todos; los nuevos empleos de los próximos años; las acciones de responsablidad social; o la cooperación y presencia internacional.
 
Dos grandes proyectos con vocación de promover empleo de calidad e inclusivo. Hemos sido, somos y seremos protagonistas de nuestra propia historia. Le ponemos corazón a lo que hacemos; y lo hacemos con energía, con imaginación, con esfuerzo, con determinación y, sobre todo, con muchas ganas. 
 
La unión, la ilusión y la suma de talento lograrán mejorar la calidad de vida de muchas personas porque, cuando cooperamos, los resultados son mejores.
 
Grupo Social ONCE y Corporación MONDRAGON
El fruto de la cooperación

 

Corporación MONDRAGON y Grupo Social ONCE

 

Categorias: ONCE Institucional
Por Chema Lázaro, maestro de Educación Primaria (*)
 
Hablar del desarrollo del pensamiento crítico en los estudiantes en cualquiera de las etapas educativas en las que estén nos parece más o menos una obviedad, es decir, es una idea asumida por el conjunto de los educadores y por ende de la sociedad, queremos que nuestros alumnos sean críticos. Nos enfrentamos a una época en la que el debate está cada vez más polarizado, donde se vierten las opiniones desde los extremos. Una época de memes, de linchamiento social por la expresión de ideas de diferentes personas que tienen gran influencia en las redes sociales. Una época donde el intercambio de pensamientos sobre cierto tema que genera polémica en internet y las redes sociales no tiene argumentos, fundamentos, mucho menos basados en un pensamiento crítico.
 
A pesar de enfrentarnos a este tipo de fenómenos del mundo moderno, podemos con toda seguridad y certeza desarrollar como sociedad y consumidores de medios de comunicación el pensamiento crítico sobre temas polémicos o que generen debate en redes sociales. 
 
Es por ello que fomentar el pensamiento crítico desde las escuelas es fundamental para que seamos personas capacitadas que puedan comprender el mundo actual en el que vivimos. Además, debemos dotarnos de estrategias de interacción con el medio y así poder tomar mejores decisiones sobre lo que consumimos y lo que no, las fuentes de información que consultamos y la veracidad de las mismas  o aquellos perfiles con los que nos dejamos asesorar. El plantearnos estas preguntas nos hace tener una mirada diferente hacia las redes, una mirada crítica.
 
Las personas tenemos que desarrollar el pensamiento crítico desde el cuestionamiento de las diferentes fuentes de información que recibimos; de esta manera, podremos construir  argumentos sólidos sobre si lo que vemos en redes sociales tiene los suficientes argumentos para que, aquello que estamos consumiendo, a la vez, nos aporte una trascendencia a nuestras vidas. En redes sociales como en la vida, no todo vale.
 
Con el desarrollo de este pensamiento, nuestro estudiantes podrán decidir a quiénes siguen y a quiénes no, filtrar por la relevancia que les aporta el contenido y no sólo por el filtro social, o por la cantidad de seguidores. Así, como creadores de contenido digital, podrán valorar qué tipos de comentarios realizan, qué vídeos o fotos comparten o, con una mirada mucho más profunda, decidiendo qué hechos quieren fomentar como virales y cuáles no. Nuestros estudiantes, tanto como consumidores como creadores de contenido, tienen que filtrar aquello que aporta valor y trascendencia, para que esté acorde con los valores y el modelo de sociedad que quieren ir construyendo.
 
Nuestros estudiantes podrán hacer juicios morales de aquellos hechos considerados incorrectos y abanderar aquellas acciones que se aproximen a valores e ideales comunes a todos los seres humanos. Este pensamiento crítico es una manera de combatir los linchamientos públicos y las vejaciones de los considerados “diferentes” y ensalzar conductas cívicas y democráticas donde todos tienen cabida. Las redes deberían ser también el reflejo del futuro que queremos construir. 
 
Así pues, el pensamiento crítico es fundamental, tanto en la audiencia, como en los creadores de contenido en redes sociales. Ambos tienen una responsabilidad social. El creador del contenido, de generar y transmitir ideas trascendentes y de provecho para la sociedad, a la vez que fomenta que las personas generen debate entre los temas expuestos y, por lo tanto, trabajen el pensamiento crítico. Por su parte, la audiencia o los consumidores tienen la responsabilidad de discernir entre lo que debería causar controversia en los demás, entre lo que debe estar en boca de todos o no.
 
Debemos promover acciones donde nuestro alumnado alce la voz para que, desde la creación de contenido, identifique las debilidades y las bondades de un mundo con el que está, no solo condenado a vivir, sino también a entenderse y modularlo.
 
 
(*) Chema Lázaro es maestro de Educación Primaria, tiene un Máster en Neurodidáctica (URJC) y fue ganador del Premio Nacional de Educación en 2013. Además en 2017 fue finalista de los Premios Educa Abanca al Mejor docente. Chema es, además, co-fundador de NIUCO educación, empresa del sector de la educación que apuesta por un cambio metodológico basado en los avances de la ciencia en el campo de la educación. 
 
Chema ha impartido uno de los webinars del 37 Concurso del Grupo Social ONCE, cuyo lema en esta edición es “ConexiÓN - AdicciOFF. Esto no es un juego”. En él invitaba a los docentes a emplear las tecnologías para tomar mejores decisiones para el aprendizaje del alumnado, convirtiéndolo en el protagonista principal de su proceso de aprendizaje.
 

 

37 Concurso Escolar

 

Categorias: Educación

Publicador de contenidos

Publicador de contenidos

Síguenos en:

Twitter

Contenido - Acerca de la ONCE

Acerca de la ONCE

El compromiso de la ONCE es hacer realidad las ilusiones de miles de personas con discapacidad y de sus familias. Y todo ello (educación, empleo, accesibilidad, nuevas tecnologías, ocio, deporte...) lo logramos gracias a la solidaridad de la sociedad española que, día a día, año tras año, confía en nosotros, acercándose a los vendedores de la Organización y al resto de establecimientos autorizados para la venta de nuestros productos, conocedores de nuestra labor, sabiendo que, si nos necesita, en la ONCE y su Fundación, estaremos a su lado.

Y todo ello lo hacemos con la garantía de ser la única marca en España con el sello de Juego Responsable, con las certificaciones nacionales e internacionales más severas, y que sólo la ONCE ha alcanzado en el ámbito del juego, un aval más de la integridad de nuestra gestión.

Para más información: www.once.es